REVELACIONES

 

A Luis Correa

De chiquita encontré
el pimpollo blanco de una rosa
como si encontrara un pichón
caído de su nido
agarré la flor y la llevé conmigo

La acomodé en un vaso con agua junto a la ventana
para que reciba el sol
para que pueda ver a las otras plantas

Quedé al lado suyo
y le conté cosas, le cantaba

pero la flor no me habló

al mediodía, cuando volvía de la escuela
me sentaba a comer con ella en la ventana.

Yo creía
de una manera porfiada
que la flor sobreviviría
que se curaría de su falta
de raíz

Me hice amiga de la flor

 

Cuando se secó

tuve que enterrarla en el patio
con las otras plantas de raíz
y tirar el agua que se pudría en el vaso

Hoy recordé la flor, pimpollo blanco
que no se abrió
y escuché
la vida
su voz imprevista

así me habló la flor, con la vida.

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